
El programa de atención a la población infantil, adolescente y juvenil, busca proteger sus derechos y promover su bienestar integral.
Está orientado a prevenir situaciones de riesgo, como violencia o abandono, y a ofrecer apoyo a niños, niñas, adolescentes y jóvenes en contextos de vulnerabilidad promoviendo factores protectores, acompañamiento, apoyo espiritual, emocional y psicológico, con estrategias adaptadas a las necesidades específicas de cada territorio.
