Nuestra historia

La Fundación Red de Apoyo Pastoral y Misionero, (RED APM) se formalizó como proyecto en el mes de enero del año 2014 en la ciudad de Buenaventura. La entidad desde sus inicios ha buscado acercarse a los sectores y grupos de personas en condiciones de vulnerabilidad en la comunidad y por medio de acciones sociales significativas generar impactos de valor en la reconstrucción del tejido social en el territorio.

La RED APM inicialmente desarrolló una línea de trabajo con niños y adolescentes, además de esto en la actualidad se han incorporado actividades dirigidas a grupos de adultos mayores en condición de abandono y personas en situación de calle.

Misión

Acompañar integralmente a niños, niñas y adolescentes, especialmente aquellos que se encuentran en situación de vulnerabilidad y riesgo de exclusión social, en la identificación y consolidación de sus proyectos personales de vida para que, desde una visión cristiana y en un entorno plural, lleguen a ser miembros activos en la construcción de una sociedad más solidaria y justa.

Visión

Ser una entidad de referencia en el sector social por su acción socioeducativa innovadora y transformadora; por su estilo formativo de servicio a las personas a partir del encuentro, el diálogo y el profesionalismo; y por su modelo de gestión basado en la armonización, coordinación e integración interna y el trabajo en red con entidades públicas y privadas, nacionales e internacionales.

Nuestros Valores

Quienes formamos parte de La fundación Red APM compartimos una percepción común y unos principios básicos sobre el modelo de institución que queremos presentar. Todo esto enmarcado dentro de nuestra Fe Cristiana y nuestra dependencia total a la palabra de Dios que nos inspira.

Compartimos valores orientados hacia la persona, la institucionalidad y la sociedad; que promueven la igualdad de género, respetan el medio ambiente y defienden los derechos del ser humano. Los cuales asumimos como base fundamental de nuestra identidad.

Respeto

Por la dignidad humana, dando el valor y el reconocimiento a los derechos y facultades de cada individuo como corresponde.

Honestidad

Desarrollar toda acción humana con la rectitud y transparencia debidas; con sentido de pertenencia y conciencia plena de la comisión recibida de nuestro señor Jesucristo.

Solidaridad

Compartir las causas propias e identificarse con las ajenas. Comprometidos en la construcción de la paz como derecho y como deber social.

Empatía

Actitud que nos ayuda para acercarnos a nuestros semejantes, entender sus situaciones, apoyarlos y ayudarlos cuando sea necesario.

Sentido de pertenencia

Sentirse parte del ministerio, seguir sus normas, trabajar por el alcance de sus objetivos y sentir satisfacción de los logros alcanzados.

Equidad

Asignación y realización de las funciones misionales así como el disfrute de los beneficios sin distinción de raza, credo o procedencia social, como aporte a la construcción de una sociedad equilibrada.

Compromiso

Trabajar para el alcance de los logros con la mirada fija en las metas propuestas, creyendo en lo que hacemos.